Nota: Este escrito fue hace algunos dias, NO tenia acceso al blog en ese momento, entonces lo dejo ahora.
Paso mucho tiempo, hace bastante que no escribo.
Y hoy vuelvo, vuelvo a escribir. Solo por alguna necesidad que no puedo identificar.
Pero, ¿Qué escribir? Si simplemente no se lo que siento.
Vuelve esa sensación, que hacia –casi- mucho tiempo no sentía. Pensaba que no iba a volver, pero volvió, eso sí, no con la misma intensidad.
Lo raro de todo esto es, que en todo ese tiempo que pase sin “la sensación” fue distinto obviamente, pero un ”destino especial”. Durante los momentos de angustia, el deseo mas grande era que se valla que no vuelva, que no me persiga, que no me encuentre. Y simplemente sucedió, por un buen momento. Y ¿Cuál fue la sensación? Aquí esta lo verdaderamente raro.
Sentía el alivio de no cargar con el peso sentimental que me angustiaba. Pero a diferencia, en su lugar encontré un vacio mas grande, el de no sentir nada, definitivamente nada, ni si quiera tristeza. Solamente los mismos deseos, y “ganas de” que tuve siempre.
Hasta podría decir que extraño sentirme como me sentía. Parece una especie de masoquismo.
Entonces comienzo a pensar (o en realidad me ”re-pregunto”) ¿Cómo sique todo esto? Será siempre así? Será que nada logra conformarme? Será que siempre va existir algo que perturbe mi mente? Ahora bien, vuelvo a lo de siempre, me molesta esta incertidumbre como me molestaba la intensa tristeza pasada (al menos eso creo), y cuando deje de molestarme esto, cuando ya no ocurra (si eso sucede) qué pasará, volveré al mismo punto de ahora? Al de extrañar la molestia/angustia?
A veces me gustaría volver a ser niño, a que solo me preocupe el juguete que tengo guardado, el que no encuentro, el que deseo y no puedo tener. O que solamente piense en preguntas “idiotas” como porque la mesa se llama mesa y no jarrón, y el jarrón, jarrón en vez de silla. (Y juro que me hacia ese tipo de preguntas)
Todo parece que esta entraño en el entorno de lo “normal”: casi ya no escribo, mi ser inconscientemente se va adaptando al contexto, y parece entonces que no voy a poder seguir mis deseos, mis “ganas de”, no es que lo quiera, simplemente parece según el patrón que se va mostrando.
Pensando nuevamente en todo lo que acabo de escribir, termino por entender algo que no entiendo: No se que quiero!
… y todo sigue encajando perfecto en un conjunto de estados absurdos…





